Mensaje
por Orejano » Jue Jun 15, 2023 11:23 am
Soy un asiduo lector del foro aunque nunca he participado, pero el tema de la goleta La Eda, me interpeló inmediatamente. Explico: Mi padre nació en Conchillas en 1915 y mis abuelos paternos a finales del 1880. Mi padre recordaba La Eda, un hermoso "pailebote" que llegaba al puerto de Conchillas dos veces por semana a cargar granito para la construcción del puerto de Buenos Aires.
Repetía los recuerdos de esta hermosa goleta que iba a esperar todos los días de su arribo, a la hora en que en llegaba, con una frecuencia de dos viajes por semana y, que según mi padre, era exactamente el mismo, debido a las condiciones de la nave y la maestría del capitán y sus tripulantes, que según decía eran en su mayoría genoveses.-
Era tan grande el amor de mi viejo por aquella nave que, en su honor, bautizó a mi hermana menor con su nombre.-
Es por ello que no me queda ninguna duda de que la goleta que motiva este hilo, es aquella que enamoró a mi padre por el año 1920, aproximadamente. Recuerdo también en charlas con el abuelo de mi mujer, gran navegante profesional durante muchas décadas nacido en el 1900, quien ratificaba los dichos de mi padre afirmando que los bancos permitían su navegación sin mayores dificultades por la ausencia del canal Mitre y la pericia de sus tripulantes.
Asimismo, por los años 1970, La Eda fue sometida a restauración total en el varadero del Astillero Agustín Cadenazzi, en el río Luján de Tigre. La había comprado un hombre de mucho dinero, tan fanático de ese barco como mi padre, pero con más plata y con el sueño de transformarla en un hermoso barco de placer. Por lo que recuerdo por dichos de terceros, estuvo unos quince años en tierra, donde la cambiaron totalmente de su rusticidad original al que ostentara luego, con una gran salamandra en su salón central, marfiles en varias partes de sus interiores y ornamentos varios de bronce, como el tragaluz que todavía conserva en la crujía de su cubierta.
En el agua la ví por los años 81/82 amarrada en el Patiño, un canal pegado al puerto de Tigre, hacia el norte.-
Después le perdí el rastro, hasta que hace unos quince años la vi en el Náutico San Isidro, con ambos mástiles en cubierta y sin carpa. Estuvo publicada en venta por varios brokers, como Pepe Frers y otros más durante ese periodo, hasta que hace unos siete u ocho meses la ví ofrecida en venta por un particular por la mitad del precio que pedían históricamente, amarrada en el Pacú y bastante degradada en su aspecto.-
Me alegra mucho que alguien tenga el sueño de volverla a la vida nuevamente. Si no llegase a concretar esa empresa, seguramente el proyecto le va a deparar mucha felicidad, si tiene la suerte de encontrar gente que lo acompañe en la epopeya que, por supuesto es difícil y cuesta muchísimo dinero.-
No recuerdo cuanto cala, pero la eslora es de 21 metros, si no me falla la memoria.-
Supongo que la obra viva no debe tener mayores problemas. Mi padre tuvo un barco de carga similar, pero de 27 metros de eslora por 8,60 de manga, que calaba 3,50 mts. que fuera un pailebote del mismo tipo, y el forro era de lapacho de tres pulgadas de espesor, y las cuadernas de 40 ó 50 centímetros de ancho.Ese fue uno de los sueños de mi viejo, que terminó más, pero quien le quita lo bailado. Para soñar hay que saber hacerlo, o por lo menos no tener cara de dormido.-